¿Es verdad que Einstein fue un mal estudiante?

Todos hemos oído alguna vez aquello de que Einstein fue un mal estudiante, que era un vago que no hacía nada o que suspendió “mates”. ¿Pero cómo puede ser? ¿El mayor genio del siglo XX suspendiendo matemáticas? No sé Rick, parece falso…

Pero como a mí me gusta asegurarme de lo que digo es cierto, me informé un poco y lo que descubrí os va a sorprender: ¡Einstein era un fraude que robaba las ideas de sus descubrimientos!

Estoy bromeando, tranquilos. Pero me encontré con más de un libro que lo afirmaba rotundamente, estaban bien por si te aburrías un domingo y te apetecía reírte un poco. Teorías conspiranoicas aparte, vamos al grano:

Einstein fue un mal estudiante: desmontando el mito

La creencia popular de que Einstein era un mal estudiante repetida mil veces en las escuelas (seguramente para motivar a los malos estudiantes) se debe a un error muy fácil de explicar.

Einstein fue un mal estudiante: Foto de Einstein (1921)

En Alemania el sistema de calificación es diferente… y un poco raro. Las notas varían del 1 al 6, siendo el 1 la mejor nota (un diez) y un 6 la peor (un 0 de toda la vida), al revelarse públicamente los exámenes de Einstein la gente llegó a la conclusión de que sacó mala nota (un cero, nada menos) cuando en realidad había sacado la mejor nota, un diez. Una tontería que perdurará a lo largo del tiempo.

También se suele decir que Einstein era disléxico, esto también es falso, corroborado por varios biógrafos.

¿Entonces Einstein era un gran estudiante?

Sí, no fue el mejor de todos los tiempos ni de Alemania (los extremos son malos), pero sí que fue un buen estudiante, aunque, eso sí, se le atragantaron unas pocas asignaturas cuando se presentó por primera vez a la universidad: francés y biología. Asignaturas en las que sacó bajas notas (de hecho las suspendió), pero más ligadas a su desinterés que falta de inteligencia. Asignaturas que poco tienen que ver con la física, que, como por todos es sabido, es lo que se le daba bien.

 

¡Qué Curioso!


Fuentes