Colonias clonales. Pando, el bosque formado por un solo árbol

¿Os imagináis un bosque formado por un solo árbol? No, ¿verdad? No tiene mucho sentido… El uso de la palabra adecuada es crucial. Así que mejor vamos directos al grano: el bosque del que estamos hablando se llama Pando, y no es un bosque cualquiera. Es un bosque formado por una colonia clonal. ¿Qué significa esto?

Una colonia clonal es un grupo de individuos genéticamente idénticos, vamos, un grupo de copias que son clones de un original. Estas colonias se pueden formar por la difusión de raíces y tallos subterráneos de los que surgen nuevos brotes que a su vez dan lugar a más individuos. Es complicado encontrar colonias clonales debido a que se mantienen conectadas bajo tierra gracias a su sistema de raíces y por encima del suelo no se perciben diferencias apreciables en el clon. La manera más sencilla es comprobar que los individuos tengan las mismas características. No se han encontrado muchas colonias, pero las pocas que se han encontrado están siendo investigadas debido a lo interesantes que resultan: ¡en cierto modo son organismos inmortales! Por ello suelen ser los especímenes todavía vivos más antiguos que se conocen.

Ahora que nos hemos localizado un poco, vamos a seguir con algunos ejemplos de colonias clonales:

Pando

Foto de Pando.
Todo este bosque es Pando. Qué filosófico todo.

El protagonista de esta entrada. Pando es una colonia clonal de álamo temblón que forma un enorme bosque situado en el Bosque Nacional Fishlake de Utah. Pando está compuesto por aproximadamente 50.000 individuos (o tallos) que ocupan un perímetro de 40 hectáreas* (¡400.000 metros cuadrados!). ¡Podríamos decir, sin lugar a dudas, que estamos ante el ser vivo más grande y pesado de todo el mundo! Lástima que no sea también el más longevo y antiguo, ¿eh?

¡Pues quizás lo sea! El “quizás” es debido a que desgraciadamente no lo sabemos con exactitud. El álamo temblón vive entre 100 y 150 años, así que podemos dar por seguro que el original y “padre” de Pando ya no está con nosotros. ¿Cómo podríamos averiguar su edad?

Los científicos también se han hecho esta pregunta, y como medir la edad por el número de anillos no es algo que se pueda hacer en este caso, han decidido medir su edad a partir del tiempo que tardan los tallos en crecer y expandir la colonia. Usando esta técnica, su edad se estima entre los pocos miles y los 80.000 años -aunque mis fuentes no parecen aclararse, una de ellas asegura que Pando podría llegar al millón de años de edad-. Muy poco preciso y poco concluyente. Tampoco sabemos cuantos ejemplares han sido talados o quemados, reduciendo potencialmente el área que ocupa Pando.

En la actualidad se están buscando nuevas formas para averiguar su edad, una de ellas consiste en comprobar el número de mutaciones del ADN de la colonia. Hasta entonces, estaremos atentos a los resultados.

Pero todavía falta por explicar una cosa, ¿cómo es que Pando se reproduce y expande de esta manera, usando sus raíces? La clave reside en el número de cromosomas. 

El álamo temblón típico tiene dos cromosomas, mientras que Pando tiene tres, por lo que la reproducción típica es imposible (es estéril). Por ello, Pando se ha visto obligado a ir por otros derroteros, creando brotes a través de su sistema de raíces. Sin embargo, los científicos temen que Pando no pueda reproducirse suficientemente rápido y desaparezca.

Por lo visto, los animales (ciervos, principalmente) se están comiendo los brotes que van surgiendo y esto está mermando la colonia y envejeciéndola. Me pregunto: ¿acaso no se los comían antes? ¿Y si no es así, por qué razón?

A día de hoy se han vallado ciertas partes para impedir el acceso a animales salvajes así que podemos estar tranquilos por ahora.

*  Nota: a día de hoy este número puede ser mayor.

La colonia submarina del Mediterráneo

Esta vez nuestra colonia no está ni debajo ni encima del suelo. ¡Está en el fondo del mar! (Matarile, rile, rile…) El caso es que tampoco es una colonia, sino varias, ya que al contrario que Pando, que es un caso excepcional en su especie, esta otra se reproduce creando clones de sí misma.

Foto de posidonia oceanica, tomada cerca de las costas de Italia.
Foto de posidonia oceanica, tomada cerca de las costas de Italia.

Estamos hablando de una planta acuática típica del mar Mediterráneo llamada Posidonia oceanica. Planta de la que se han encontrado colonias cercanas a la isla de Formentera (España) que podrían llegar a los 200.000 años de antigüedad, pudiendo superar a Pando con facilidad.

Esta planta la podemos encontrar muy fácilmente, ya que se encuentra en el lecho marino de gran parte del Mediterráneo formando vastas praderas marinas, sin embargo, la población está descendiendo rápidamente (10% de la población en 100 años) debido al aumento de la temperatura del agua, la polución y otros factores. Lo más alarmante de este asunto es el hecho de que la Posidonia oceanica crece muy lentamente, necesita 600 años para ocupar 80 metros de lecho marino. Esperemos que se tomen medidas rápidamente.

King Clone, el anillo de arbustos

Esta colonia clonal que dibuja un anillo de arbustos en el desierto de Mojave (California, EE.UU) está formada por larrea tridentata, unas plantas también llamadas gobernadoras y hediondillas. Su primer nombre se debe a que evita que otras plantas crezcan a su alrededor para poder conseguir más agua para sí misma, y el segundo, por el mal olor que despide.

En esta foto se aprecia el anillo que forma King Clone.
En esta foto se aprecia el anillo que forma King Clone.

La gobernadora es una planta que está presente en muchos desiertos de Norteamérica por su gran durabilidad. Esta planta toma dióxido de carbono del aire por la mañana, cuando la humedad está en su pico más alto para ahorrar agua, y crece en dirección al sol para realizar la fotosíntesis. Otro as que guarda bajo la manga son las poblaciones de bacterias y hongos que acoge en sus ramas, estas poblaciones sintetizan nutrientes a cambio de agua y gracias a ello la gobernadora recibe 16 veces más nitrógeno y 9 veces más fósforo que las demás plantas. Una ventaja considerable y es que la planta es tan duradera que, ¡hasta ha resistido explosiones termonucleares en el pasado!

Foto de Ivy Mike, una bomba termonuclear.
Foto de Ivy Mike, una bomba termonuclear.

King Clone (o Rey Clon) se estima que tiene una edad de 11.700 años usando la datación por carbono-14 en antiguos trozos del organismo enterrados bajo el suelo. Sabemos que hay más colonias de esta planta en el desierto de Mojave, aunque desconocemos su edad. Quizá haya alguna otra colonia clonal que haya pasado desapercibida y que sea mucho más antigua, ¡quién sabe!

King’s Lomatia, el arbusto milenario

En Tasmania (Australia) encontramos otra colonia clonal más. Lo extraordinario de esta colonia es que está formada por la única planta superviviente de su especie: lomatia tasmanica. Podemos estar seguros de que si la planta no fuese estéril esta especie ya se habría extinguido, ironías de la vida.

Clon rescatado de King's Lomatia. La ubicación de la colonia original es secreta para prevenir actos vandálicos.
Clon rescatado de King’s Lomatia. La ubicación de la colonia original se mantiene en secreto para prevenir actos vandálicos.

Se estima que la colonia posee entre 43.000 y 135.000 años de antigüedad, siendo una competidora de Pando y las colonias de posidonia oceanica por el récord de ser vivo más longevo del mundo. Por lo menos hasta que se descubran colonias igualmente longevas de otras especies.

Actualmente la especie está en peligro de extinción, aunque se está avanzando para poder crear nuevos brotes de la especie y evitar que cualquier catástrofe la liquide.

¿Entonces quién se lleva el récord?

Pues… por ahora nadie. Habrá que esperar a que los científicos se pongan de acuerdo y puedan calcular con exactitud la edad de cada colonia, puede que cuando ese día llegue se descubran nuevas colonias clonales que superen su longevidad con creces. Hasta entonces, ¡os mantendré informados!

Y, por cierto, todavía hay más organismos clonales que los de este artículo, así que si tenéis curiosidad y deseáis saber más, ¡hacédmelo saber!

 

¡Qué Curioso!


Fuentes